Así evolucionó el sonido en tu auto

Una de las primeras cosas que se hacen al subir al auto es poner la mejor playlist de Spotify para regresar a casa y disfrutar el camino, ¿pero sabes todo lo que ha sucedido para que hoy sea tan fácil conectarse a él?

¿Cómo empezó todo?

El objetivo primordial de los autos era trasladar a las personas de un lugar a otro, pero con el paso del tiempo las exigencias se fueron incrementando. Primero se hicieron mejoras sobre el desempeño de cada máquina, también a su imagen y diseño, posteriormente los esfuerzos se centraron en la comodidad y el confort, siendo este el motivo de que hoy viajemos con aire acondicionado y con un buen equipo de sonido para disfrutar nuestra música rock, metal o pop favorita.

La radio pionera

Aunque en sus inicios no era un elemento muy común entre los vehículos, con el paso del tiempo la radio se fue convirtiendo en una pieza fundamental. El encargado de que hoy en día puedas escuchar tu playlist favorita en el auto fue George Frost, quien en 1922 desarrolló el prototipo de radiorreceptor compacto que funcionaba con dos botones giratorios, mismo que fue colocado en el auto más popular de la época, convirtiéndolo en el primer vehículo equipado con radio de la historia.

Al ver que funcionaba algunas empresas decidieron vender transmisores compactos sin tener éxito debido a sus dimensiones. Pese a esto, los intentos por desarrollar un aparato capaz de incluirse en los autos no se detendrían y para la década de los sesenta, se comenzaron a producir autos con receptores de transistores.

El segundo gran paso

Para nuestra suerte y del rock, el metal y de toda la música, estos desarrollos tecnológicos siguieron su curso hasta poder reproducir casetes sobre la marcha, aún así los años 70 fueron un parteaguas ya que se integraron al mercado los radio-casetes extraíbles, es decir un equipo que permitía quitarlo y ponerlo las veces que fuera necesario para disfrutar lo que hoy conocemos como playlist o para escuchar alguna emisora.

Algo más electrónico

Para los años 80 varias marcas de electrónica equiparon vehículos con unidades capaces de transmitir señales de radio, reproducir casetes y alguna playlist predefinida, pero ahora en discos compactos.

Los equipos de sonido para escuchar el rock y metal de la época también iban en aumento, sin embargo debido a su costo solo se encontraban en algunos modelos de gama alta.

Los 90s

El final de una década y el inicio de otra estuvo marcada por uno de los avances tecnológicos más significativos, ya que los radios comenzaron a sintonizar las estaciones automáticamente, pero la verdadera sorpresa la dieron los dispositivos MP3, pues permitieron guardar y reproducir cualquier tipo de playlist personalizado para ellos.

El futuro nos alcanzó

La revolución tecnológica nos ha dado la oportunidad de contar con autos capaces de recibir señales de radio satelital y de conectarnos con ellos a través de una tecnología inalámbrica que funciona en distancias cortas: el Bluetooth. Un dispositivo que permite vincular el auto a cualquier otro para comenzar la reproducción de tu playlist favorita en cualquier momento y lugar.

Aunque el Bluetooth es ya muy popular, existen nuevas opciones de conectividad, entre ellas la NFC o Near Field Communication que también es una tecnología inalámbrica de corto alcance que funciona en la banda de los 13.56 MHz, similar a la que usan algunos medios de transporte o como sistemas de seguridad. Gracias a esta banda, la NFC permite transmitir datos de forma instantánea de un dispositivo a otro, es decir que para poder escuchar algún playlist solo se necesita acercar el móvil ¡y listo!

Pero al parecer la tecnología es imparable y el wi-fi muy pronto será indispensable para tu auto. Aunque de algo estamos seguros: mientras siga avanzado nuestras llantas seguirán en el camino.